No han pasado más de unos días y ya me veo en la necesidad de actualizar. Y es que cuando abrí el diario esta mañana, me encontré con una nota en la página 23: Luciano, un nuevo desaparecido. Al avanzar en la lectura de la publicación, fui enterandome de otras cosas. Y es que desde hace casi dos meses que Luciano Arruga está desaparecido.
Luciano Arruga tenia 16 años, vivia en el barrio 12 de octubre, en Lomas del Mirador. Tiene tres hermanos menores, de 13 y 10 años, y una media hermana mayor, de 26, que estudia Sociologia en la UBA y a quien se dirigieron los escasos medios que difundieron el caso para entrevistar.
Yendo a lo concreto, y según fuentes que más tarde citaré, Luciano dedicaba parte de su tiempo a cartonear, y estaba por empezar la secundaria. Pero también desde el septiembre último habia recibido amenazas policiales. Pues bien, el 31 de enero del presente fue a visitar a un amigo, pero cuando salieron a recibirlo ya no estaba. Tiempo después, un amigo reveló que estuvo con él en un destacamento policial creado a pedido de un grupo de vecinos en reclamo de mayor seguridad. Se comprobó que Luciano habia recibido severas golpizas y amenazas de muerte. Cuando la madre del joven se presentó a hacer un pedido de habeas corpus, le tomaron la denuncia pero no le entregaron una copia de la misma. Al ir Vanesa (su hermana) a reclamarla, se encontró según sus dichos, con que en la denuncia se habian agregado detalles que su madre no habia dicho. "Enseguida fui a buscar el documento a la comisaría y le habían agregado cosas que ella no había dicho. Por ejemplo que mi hermano fumaba marihuana y que tenía antecedentes por robo". Asimismo, advirtió que se encontraban pintando y lavando ciertos lugares del destacamento.
Asi las cosas, hasta el día de hoy Luciano continua desaparecido. Algunos aseguran que murió porque a los policias "se les pasó la mano" y se deshicieron de la evidencia. ¿Desde cuándo a alguien "se le pasa la mano" con una golpiza?
Es triste comprobar que en democracia se perpetren casos como este, que no es el primero ni el último. Denuncias de privación ilegítima de la libertad, abuso de autoridad, aplicación de torturas como el submarino seco (que consiste en poner una bolsa sobre la cabeza del detenido) reaparecen una y otra vez. Mientras tanto, otros reclaman más seguridad, y más policias. Como si eso sirviera de algo. Hay que pensar más con el corazón y menos con el revolver. Los mismos sectores que reclaman mano dura parecen ignorar (no se si a propósito o por desinformación) que en muchos casos se han encontrado con efectivos acusados de secuestro, robo, corrupción, etc. Aprendamos de una vez,la mano dura no sirve, la pena de muerte no sirve, con eso solo contribuimos al clima de violencia e intolerancia que impera hoy, a la paranoia general. A mí también me asaltaron en ocasiones, la peor de ellas fue en Plaza Miserere, con dos individuos y uno de ellos con una navaja en mi cuello. Sin embargo, no por eso pienso que hay que sacar las tropas a la calle o (como dijo cierta personalidad seudoblonda que al parecer solo por ello sus palabras pesan en un tema tan delicado) que "el que mata tiene que morir". No, nada de eso, necesitamos integrar, no marginar, porque esto es lo que tenemos aqui, señoras y señores. Un claro caso de marginación. A este pibe lo paraban en la calle y lo amenazaban, lo insultaban solo por qué? por ser pobre. "Pues no es verguenza ser pobre/ y es verguenza ser ladrón" dice el Martín Fierro, y sin embargo pareciera que la cosa fuera al revés. Es verguenza ser pobre y es de honrado ser ladrón, ser garca. Las clases medias (y altas pero no tanto) están escandalizadas con este nuevo brote de inseguridad. San Isidro, zona desde siempre considerada habitada por gente acomodada en su mayoria, o por lo menos con posición económica sólida, hoy es azotada por un asalto tras otro. Los vecinos apuntan directamente a la villa La Cava, en Beccar, como si se tratara de un nido de leprosos que dispersan su enfermedad a su alrededor. Pero pocos se aventuran a entrar y preguntarles a ellos qué opinan de la problemática, porque a ellos también los asaltan y los matan. Y es por partida doble, porque por un lado están los criminales y por otro, los policias, más los vecinos que los miran como si se tratara de las mismisimas huestes infernales de Lucifer. Incluso (vean ustedes hasta qué punto llega el asco y la intolerancia) me ha tocado escuchar comentarios que ya orillan el darwinismo social: "los negros no son personas, son animales." Primero y principal, toda la especie humana forma parte del reino animal, osea que todos somos animales. Segundo, el solo hecho de considerar a estos sectores como no personas, es decir, negarles su condición inherente de seres humanos, revelan un desprecio y un pensamiento tan cuadrado que uno no sabe si lo dicen por ignorancia o por incomprensión.
Para no caer en redundancias, iré terminando: que lo de Luciano no se repita. Julio Lopez también permanece desaparecido, bien que por otros motivos, pero después de dos años todavia no se sabe nada de el. ¿Dónde están? ¿Quién los desapareció? con estos interrogantes me despido, y disculpen si me fui por la tangente. En lo eventual iremos tratando estos y muchos otros temas. Muchas gracias.
fuentes:
diario Crítica: http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=20847
diario Página/12: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-122271-2009-03-29.html
Entrevista a Vanesa, hermana de Luciano, durante una protesta en Plaza de Mayo:
http://www.youtube.com/watch?v=Yy0vfDpPhW8
29 marzo 2009
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